Christian's profileGarcas-spacePhotosBlogLists Tools Help
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 
by 

Garcas-space

October 14

second part is near....

Cierto es que en el interior de nosotros reside el espíritu.
Pero este yace con la carne. Vive con la sangre. Acaricia
el tuétano y se enrosca alrededor del corazón.
Dicen que el espíritu es lo que somos,
lo que define lo que podemos ser.
Escucha a tu corazón, a tu latido; siente el calor
que crece en tu interior; reconoce que todo lo que eres ahora
se reduce a carne, sangre y espíritu.
Eres una bestia de carne mortal y hambre feral. Vive.

-Mgelika Tusiev, cazador de las tinieblas



En breve, segunda saga: Pecados
October 06

7/7

IN THE ARMS OF THE DEATH



No puede ser. Hace un rato tenía una vida normal, bueno, si exceptuamos el echo de estar atrapado en un psiquiátrico. El echo es que ahora creo de verdad que tenían razón al encerrarme allí. La verdad es que cualquier persona que se vea atrapada en su propia mente, luchando por el control de su cuerpo contra un lobo del tamaño de un elefante pensaría igual que yo.

-Deja de molestar sabandija, ahora que tengo yo el control de este cuerpo, no te necesito para nada- Todos mis intentos de hacerle desaparecer habían dado un resultado similar.

-Pero no puedes hacerme eso ¡Este cuerpo es mio!

-Bobadas, el cuerpo nació predestinado ha ser mío desde el momento en que fué concebido- Cuando hablaba ni siquiera me miraba, seguía con la vista fija en un punto en la oscuridad imprenetrable, como si pudiera ver algo que a mi se me escapaba.

-¡Pero yo llegué antes, no tienes derecho ha ...!

-¿Quieres dejar de decir sandeces? Antes de nacer tu, mi mente ya estaba asentada aquí dentro. Soy más viejo que la humanidad, llevo demasiado tiempo esperando mi oportunidad, fluyendo por la sangre de hombres débiles. No dejaré que te interpongas en mi camino.



Es fuerte. Demasiado. Y rápido. Tanto como yo. Y está fuera de control, como áquel día. No se ha criado con ninguno de los suyos, por lo tanto no tiene control sobre sí mismo, así que no puedo confiar en que vuelva a la normalidad. No se rendirá hasta que acabe conmigo ¿No era es lo que yo quería, un combate a muerte? Era más fácil decirlo cuando Rickon no estaba delante mío transformado en una bestia sanguinaria. De todas formas, es mi deber terminar con esto, no puedo dejarlo suelto por el mundo, no lo han educado, es un peligro para todos los que le rodean.

Además, huir no es una opción. Yo no me canso, pero no se a que velocidad puede correr, mi experiencia con Wrelzuerfs es muy limitada.



Todos los animales habían huido hace un rato de la zona, todos sabemos que ellos tienen un sexto sentido para el peligro, y en estos momentos este lugar es en extremo peligroso. Cualquier persona que hubiera pasado cerca hubiera sentido los temblores y el estruendo producido por las secuoyas enormes al derrumbarse. Si esa persona hubiera tenido el valor, o la estupidez de acercase más, puede que antes de morir llegara ha ver algo que en la oscuridad se podría confundir con un oso, luchando contra lo que sin lugar a dudas era una jovencita. Claro está, eso si las jovenes normales pudieran alzar troncos de árbol anchos como un utilitario con una sola mano y lanzarlos a toda velocidad. Tampoco es muy creíble que el supuesto oso, en lugar de apartarse de la trayectoria, se limitara a coger el tronco por el aire y después usarlo como maza improvisada. Por suerte, nadie llegó a ver nunca esa escena, aunque bien cierto es que ocurrió.



<<Vale. Solo se trata de una parte de mi subconsciente o algo así, no es real, solo tengo que...>>

-Ni lo intentes.

-...- Me siento como una pulga, no tengo forma de salir de esta, a menos que...

Me lancé sin pensarlo contra él. Funcionara o no, por lo menos sería mejor que quedarse de brazos cruzados, sabiendo que ahí fuera mi hermana esta a punto de ser devorada por esta bestia sacada de algún infierno.

-¿Sigues sin entenderlo?- Me apartó de un golpe, lanzandome violentamente contra el suelo. -Ella es nuestra enemiga. Nos quiere matar, es una devoradora de humanos, ella es el aunténtico monstruo aquí, nuestro deber es liberar al mundo de la plaga que ella representa, para eso fuimos creados.

Basta. No necesitaba oir lo que decía, la cuestión es que ese lobo es la parte de mi que quiere matarla. No más matanza. Me lancé de nuevo contra él, si realmente es una parte de mí, debería desaparecer cuando yo quiera, debería...

-¡Estúpido! No te necesito para esto, si no me dejas más remedio...

Dejó de mirar al vacio, y enfocó sus ojos hacía mi, saltó y lo próximo fué oscuridad y sangre.



Antes pensaba que Rickon había perdido el control, me equivoqué. Ahora lo ha perdido. Se mueve tan rápido que apenas puedo seguirlo con la vista, es una mancha oscura que se dirige hacía mi esquivando todo lo que le lanzo. El cuerpoa cuerpo es inevitable, y ahora comienzo a tener claro que voy a perder. Tampoco se si querría ganar. Era muy fácil desear su muerte cuando era un asesino, pero hace un rato parecía tan...humano, tan débil. Ojalá solo pudiera matar a la bestia y salvar al hombre.

No pueder ser. El mundo no es un lugar tan feliz. Hermano, lo siento.



Ahora lo veo, veo lo que ocurre, la veo a ella, esquivando mis golpes, en cambio no soy yo el que alza las garras. Veo por los ojos de este cuerpo, pero no lo controlo. Y poco a poco dejo también de ver...

Viene hacia mí, hacía nosotros, hacía él. Cathelyn, vas a morir, ¿que pretendes? Puedo verte, corriendo, pero se lo que él piensa, no puedes matarlo, ni siquiera intentará esquivarte, va ha...

Tarde, siento sus brazos, atravesando nuestra carne, a mi no me duele, no se si es por mi estado, cada vez más incosnciente, o tal vez por que ha él tampoco le duele. Es más rápido que tu, hermana.



Por un momento el bosque quedó en completo silencio. El lobo miró con asombro la niebla el la que se había convertido su enemiga. La tenía en sus garras y de repente se esfumó sin más. Pero no estaba acabada, solo era algun truco de magia barata. No tardó en oir pasos a a su espalda, se giró y allí estaba ella de nuevo.



Vale, es más rapido y más fuerte, no obstante aún me quedan unos cuantos ases en la manga. Pero no me sirven de nada, ahora lo veo claro, no puedo ganar. O él me mata, o yo lo mato a él y no podré vivir con ello. Solo me queda una solución.



Apenas siento ya nada. Mi mente es una bruma imprecisa por la cual desfilan imágenes una tras otra. Ahora veo a Cathelyn, quieta ¿por qué no te mueves? Vamos, aparta de su camino, va a matarte...



Es una sensación extraña, siento sus garras, como frío acero, atravesando mi carne. Debería tener miedo, pero bueno, ya sabeis. Es posible que este sea mi fin, lo más probable teniendo en cuenta que estoy siendo despedazada. Tal vez creais que me lo tomo con demasiada calma, pero deberíais tener en cuenta que ya morí una vez, y eso me cambió. Ahora no temo a nada, el miedo es para humanos. Si tengo que sacrificarme para que él viva, así será. Tal vez lleve una vida salvaje y destructiva, tal vez encuentre a los suyos y le enseñen. Merece una oportunidad. Al menos si muero, será con la conciencia tranquila. Al fin podré averiguar quien tenía razón, si Erika o yo. Veremos si aún podemos ir al cielo.



¿Seremos desgraciados hasta el final hermana? Tu acabas de dejarte matar, él cree que te quedaste sin energia, yo te conozco mejor. Han pasado años, has acumulado rencor, te has convertido en algo para lo que no tengo nombre y aún así moriras por mí. Lástima que no sepas que estoy desapareciendo. Lo último que veré será tu cuerpo partirse bajo sus mandíbulas, en cambio mi último pensamiento lo emplearé recordandote como eras antes, cuando eramos jovenes y felices. Quiero llorar, pero mis ojos no me dejan. Adiós...



El bosque, un lugar donde hoy se ha librado una batalla, una pelea que parece que nadie ha ganado, excepto una figura que poco a poco vuelve a ser lo que siempre ha sido, un hombre, débil, menudo y frágil, al menos en comparación a lo que ha sido hasta hace unos segundos.

Pero solo es la apariencia. El aunténtico humano a muerto. Se agacha para ver lo que queda de ella. No llora, sonríe.

-Ahora podrás volver al agujero del que nunca debiste haber salido.

Una carcajada terrorífica se oye desde varias leguas. Ahora es libre, el humano ya no existe. Ahora es libre.

Mira el cuerpo destrozado una vez más, la hierba esta manchada de rojo, despide un olor que le altera. El bosque no puede quedar mancillado por la presencia de esa cosa. Excava un agujero y la entierra, profundo para que nadie lo encuentre. Luego se marcha, corriendo através de la vegetación.

Siente el viento en su piel, huele la tormenta que se acerca en el aire. No importa, si llueve, se cobijará, si tiene hambre, cazará. Y nunca temerá nada.

Rickon a muerto. Larga vida a Rauken.



La tierra se agita, una nube vaporosa emerge de ella y forma una silueta. El único rastro de la batalla son las ropas rotas. Mi carne no tiene rasguño alguno, mis brazos no han sido arrancados, mi cuello no está partido.

Tenía la esperanza de que no supiera distinguir un muerto común de un no-muerto. Al fin y al cabo, cuando no te late el corazón, hacerte el muerto es muy fácil. Si alguien hubiera instruido a Rickon, sabría que cuando morímos, nos convertimos en ceniza. Podía haberlo sabido de forma instintiva, pero ha habido suerte.

Al final tenía yo razón Erika, no le maté, pude evitar el instinto, la venganza. Le quiero más de lo que lo odio. No se si he echo lo correcto, sea como sea, tampoco me arrepiento.

Hermano, espero que no nos volvamos a ver. Te quiero.

Comienza ha salir el sol. Acaba el tiempo de los monstruos. Empieza el de los humanos.


END


September 30

6/7

DESTRUCTION IN THEIR SOULS (6/7)


Viviremos” Cuando la gente común oye una voz dentro de su cabeza tiende a pensar que se han vuelto locos. Menos mal que yo hace horas que lo pienso. “Escuchame, ella quiere matarte, si quieres sobrevivir a esta noche, tendrás que ser más rápido que ella”

Podría haberle contestado, pero el caso es que eso sería admitir que realmente estoy hablando solo. Además, estoy demasiado ocupado pensando en que se supone que debo hacer ahora. Creía que había cogido una roca y la habia pulverizado, pero lo que cogió Cathelyn debió ser un montón de tierra, por que he parado su golpe sin esfuerzo. La mente me esta jugando malas pasadas. Debo hacer que se tranquili....



-Idiota- Lancé el puño que me quedaba libre contra él. - Si crees que puedes siquiera igualarme estás soñando.



Vale, creo que oficialmente acabo de perder el control de la situación. Me ha dado un golpe tan fuerte que he partido el árbol que tenia detrás en dos, y era un árbol más ancho que yo. No creo que mi mente aguante a este ritmo, menos mal que mi cuerpo no parece igual de afectado, de echo, ni tan solo noté eso.

-Nunca hemos sido tan fuertes- estaba lleno de temor pero mi voz sonaba más firme que nunca- ¿Que nos ocurre?

-A mi nada. A ti, que siempre has sido un monstruo – Su voz era más gélida que nunca, reflejaba un odio infinito hacia mi. Y lo peor es que no se lo reprocho.

Lo que ella me ha echo ver, de alguna forma no lo recuerdo, pero se que es cierto. Soy el asesino que todo el mundo decía. Esto tiene que acabar. “Esto acabará cuando yo te diga”


Todo oscuro de nuevo. ¿Donde estoy?

En tu cabeza.

Me giré lentamente. Temiendo ver lo que detrás de mi hablaba. Con la vista fija en el suelo, la levanté poco a poco, hasta que vi unas patas peludas, grandes como columnas. Alcé la cabeza de golpe y contemplé...delante de mi el ... ¿lobo? ... más grande que nunca nadie haya visto.

Y tu no eres un asesino. Tu no matarias ni a una mosca, eres demasiado débil.

Contemplé aquella bestia. Su color castaño rojizo cubría unos musculos masivos, que daban al animal un aspecto terrible, junto con sus garras y sus dientes. Su boca estaba deformada en forma de mueca, como si gruñera a algo que yo no podía ver, aunque adivina lo que era.

-¿Quién eres?- Esta vez mi voz sonaba débil, y más en comparación con la suya.

Soy tu, al menos tu yo interno, tu verdadero yo. Aquello que deberías ser.- Hablaba sin abrir la boca. Su voz simplemente resonaba en mi cabeza.

-Pero, ¿por que? Como puede ser que...

No hay tiempo. Más tarde te lo explicaré. Ahora debes escuchar o no abrá un más tarde. Asentí. Libera tu furia. Deja correr la rabia. Mátala, o moriras. Y querrás vivir para vengar a tus padres.

-Pero mis padres...-

Fuiste tu, si, pero ¿no lo recuerdas verdad? Torcieron tu mente.

-¿Quién?

Ahora no. Libérate.



Volví a la realidad. Se acerca hacia mi, a toda velocidad, pero puedo verla como si fuera andando. Y sus pisadas, las oigo, y también huelo su aroma, su verdadero aroma. Huele a muerte, como la carne podrida, es el olor más desagradable que he sentido nunca.



Esta será la última vez que nos veamos, hermano, a llegado tu fin.” Lancé mi puño de nuevo, esta vez más fuerte. Una vez rompí una puerta de acero, nadie puede sobrevir a eso. Ni siquiera tu hermano...

-¡Muere! - salté por los aires y...nada. Otra vez lo ha echo, ha parado mi golpe, pero es imposible...-Nadie, nadie....



-Nadie en el mundo creería jamás que eres mi hermana, solo eres un montón de carne muerta que se mueve por alguna brujeria innombrable.-No reconocí mi propia voz – Y ha llegado tu hora.

______________________________________________________________


Su puño habia parado una vez más el mio, pero eso no era lo peor, ahora además apretaba su mano sobre la mia, haciendo una fuerza que me hacía daño. ¡Daño! Hacía años que no sentía dolor. Y su mirada, Rickon tenía lo ojos marrones, el ser que tenía delante me miraba con unos profundos ojos negros. Y por si eso fuera poco, parecía haber crecido de golpe varios palmos. Debería sentir miedo, pero los muertos no podemos.

-He venido hasta aquí solo para matarte, no creas que desistiré solo porque enseñes unos pocos truquitos. - Le lancé un golpe más, esperando que no fuera tan fuerte como parecía, y acerté, saltó otra vez por los aires, cayendo tras unas rocas grandes. Y entonces olí sus sangre, nada podría pararme ahora.

El hambre recorrió mi cuerpo, era la sangre más potente que jamás haya visto, un alimento exquisito. Si hubiera querido, no habría podido controlarme, menos mal que era al contrario.



Noté la sangre caer por mi piel, pero lo peor ocurría bajo ella. Mis músculos se tensaron, y sentí cosas para las que no hay palabras humanas. Lo único que se asemeja es la furia, la ira, pero no la común, que sienten los hombres, si no una tan fuerte que me dolía pensar en otra cosa y que me impulsaba a acabar con ella...Samantha, Cathelyn, mi hermana, mi presa.



Las rocas se movieron, pero no fué Rickon lo que apareció tras ellas.



Lune! este va dedicao a ti ^_^. Es que si esperas que te dedique un libro...para eso tendrán que publicarme y sinceramente...><



September 06

(5/7)

OUR DESTINY IS TO FIGHT (5/7)


Tu! -Ahora lo veía claro, la única forma en que Samantha podía recordar algo de esa noche era que hubiera estado allí. Y allí solo estuvo mi familia y su asesino. -¡Tu mataste a mi familia!

-Encima me robas las frases- El rostro de Samantha era totalmente inexpresivo, al igual que su tono de voz. -Soy yo la que ha venido hasta aquí para vengar la muerte de mi familia.

-¡No digas memeces!- Tal vez si hubiera pensado las cosas detenidamente habría llegado hace un rato ya a la verdad, pero en ese momento la furia crecía dentro de mi, nublando mi juicio.

-He venido a por ti, para acabar con tu vida- Lo dijo como si no tubiera la mínima trascendencia, solo como si fuera un echo común- Solamente he dejado que contaras tus historias para ver si recordabas algo, pero tu enfermiza mente lo ha cambiado todo, era de esperar de alguien capaz de matar a sus propios padres.

-...-Intenté decir algo, pero mi cuerpo se había quedado paralizado, mis ojos fijos en los suyos, atrapado literalmente en su mirada.

-Como ibas a recordar nada, si ni tan solo puedes recordar a tu hermana.

''¿Cathelyn? Imposible, la extraña que tengo delante mio debe de mentir, no se parece en nada a mi hermana.

-Se lo que piensas, Rickon, pero te mostraré que el único monstruo aquí no eres tu.


De repente ya no estaba en el bosque, mi mente viajó atrás, a el dia en que mis padres murieron, pero no eran mis recuerdos, eran los de ella, y entonces le creí, era mi hermana, pero ¿Cómo es posible? Vi lo que ella vió, vi como se acercaba a la ventana, alertada por el ruido de dentro de mi casa, vi una enorme bestia despedazando a mis padres, a nuestros padres, vi a la bestia irse, y luego me vi a mi mismo. Y sentí el miedo que sentía ella.

El tiempo avanzó, mi hermana lloraba en los brazos de Erika y la voz de esta le susurraba al oído palabras tentadoras:

-¿Quieres que nunca más ningún ser querido muera sin que poder hacer nada?- Era la voz del mismísimo diablo, tentadora y maldita.

-Si.

-Antes, debes saber una cosa, tus padres, fueron muertos por tu hermano- el llanto de mi hermana brotó con más fuerza si cabe y yo sentí su tristeza.- Si te diera el poder ahora, querrás matarlo a él con toda tu alma.

-No, te equivocas, yo nunca haría eso, se que si hizo lo que dices no fué de forma consciente, él es bueno, él nos quería, él...Yo no le mataré.

-Estabas advertida.

En el rostro de Erika se dibujó una sonrisa, su boca se abrió de par en par y unos afilados colmillos bajaron hasta el cuello de mi hermana, y se deslizaron por él, hasta clavarse profundamente, pero no sentí el dolor de mi hermana, sentí placer, y luego todo lo malo desapareció, y lo bueno, nada importaba, excepto el hambre, y mi enemigo, quería matarlo a él. A mí.


-¡Noooo!- Mi grito retumbó por todo el bosque, espantando a bandadas de pájaros que moraban en los árboles.-No puede ser cierto- Lo decía sin creermelo yo mismo.


Samantha, Cathelyn, mi hermana, me miraba delante de mí, con una sonrisa en sus labios, no se lo que me hizo, no obstante, si se con que propósito lo hizo. Me forzó a ver mi obra, lo que yo soy, mi crimen, su dolor, me castigó de la peor forma imaginable. La furia abandonó mi cuerpo, reemplazada por el dolor y la culpabilidad.

Ella avanzaba, poco a poco, hacía mi, con paso firme y sin vacilación alguna.

Cogío con la mano una piedra, cerró su puño, y cuando lo abrió solo había polvo. Eso era lo que me esperaba. Tampoco me importaba, no tenía posibilidad ni quería tenerla.

Su mano se alzó. De repente dentro de mi, algo se agitó, algo vivo, inteligente y feroz, algo que quería vivir, que susurraba a gritos ''Viviremos'', y se reía confiado.

Su mano bajó a toda velocidad y se encontró con la mia, más veloz aún.


July 31

AFTER THE PLEASURE, BEGINS THE DESPAIR

AFTER THE PLEASURE, BEGINS THE DESPAIR

 

 “Y tanto que me equivocaba, revolví en mis pensamientos, recordando aquella fatídica noche, y pensando el porque debía contárselo a una persona que no conocía de nada, aunque en verdad eso no importaba. Algo me empujaba a contárselo todo, y me había dado cuenta hace rato, me encontraba envuelto en una especie de truco hipnótico, del que en verdad no podía, y probablemente tampoco quería, salir.

 Tema aparte era la no tan obvia afirmación de que Samantha y yo no nos conocíamos. Estaba claro que nunca antes la había visto, pues hay ciertos tipos de persona cuya imagen se queda grabada en la retina y allí se queda, guardada para recordarla cada cierto tiempo, y Samantha era de esa clase de personas, que se quedan en un lugar escondido de la memoria, dibujadas con tinta indeleble. De hecho estoy seguro, de que cuando nos separemos, jamás la podré olvidar y es harto probable que me arrepienta de ellos en gran medida.

   Aún pensando esto,  en ese momento tenía una sensación de familiaridad con ella que he  tenido con poca gente, como si en algún lugar de la inconsciencia supiera que en realidad somos viejos amigos, o enemigos tal vez.

Pese a todo ese tren incontrolable de pensamientos, no podía quitar de mi cabeza el recuerdo de esa noche. Me fui a la cama tranquilamente, esperando un sueño reparador que jamás llegaría, y de hecho desde aquel día no e dormido como Dios manda.

  A mitad de la noche, sin saber muy bien que hora era, me desperté sin razón aparente. Simplemente me despejé de golpe, y noté algo dentro de mí, y si no fuera imposible hubiera jurado que ese algo me gritaba al oído, “Huye, huye a toda prisa y no vuelvas jamás”. Me levanté de mi cama, empapada en sudor, lo cual me hubiera sorprendido si hubiera tenido tiempo de pensarlo, pues no hacía una noche especialmente calurosa, más bien al contrario, pero no tuve ese tiempo, pues un grito de pánico llegó desde el salón. Bajé las escaleras, pensando que es lo que podía haber pasado, y que demonios hacía mi hermana allí, pues de ella parecía haber sido el grito, cuando ella se supone que no debía aparecer esa noche por allí.

  Nadie me había preparado para lo que encontré allí abajo. La habitación estaba a oscuras, pero aún así el miedo me invadió, pues un olor intenso a sangre inundaba la estancia. Encendí la luz, temiendo lo que iba a ver y justo mientras la sala se iluminaba una sombra saltó por la ventana. Más tarde me maldeciría un millón de veces el no haber seguido a aquella figura, no obstante en ese momento, estaba paralizado por la escena que se alzó ante mí.

  Mis padres, o más bien, lo que quedaba de ellos, se encontraba desparramado por toda la estancia. Trozos de sus cuerpos se hallaban dispersos por todos lados, convertidos en masas informes de color rojizo, color que inundaba las paredes, el suelo, e incluso el techo, como si a un pintor loco le hubiera dado por dar un toque demasiado macabro a su obra.

  Las náuseas invadieron mi estómago, aunque conseguí combatirlas a ellas y al pánico creciente dentro de mí, de forma que conseguí aclarar mi mente lo suficiente para echar en falta a mi hermana. Me lancé a la calle en pos de ella, pero antes de que pudiera hallarla, la policía me encontró a mí.

Al parecer mi hermana creía haberme visto cometer aquella masacre. Aún hoy no la culpo, aunque hubiera querido que tuviera más confianza en mí. Que evitara que me encerraran. No fue así. Y juré que me escaparía para encontrar al culpable, al asesino de mis padres, me vengaría, le demostraría a mi hermana que soy inocente y limpiaría mi nombre.”

 

-¿Te has quedado mudo o que?- la voz de Samantha me sacó de mis pensamientos y me recordó que hace unos segundos estábamos manteniendo una conversación. Debí parecer estúpido en ese momento, aunque esa debería haber sido la última de mis preocupaciones.

-¿Sabes una cosa? No soy culpable, digan lo que digan, yo no maté a mis padres, nunca he matado a nadie, no soy un asesino.- Me di cuenta de que si le contaba el resto de la historia, lo que ocurrió esa noche, me tomaría por el sanguinario psicópata por el que me toman todos.

-¿Culpable? No se de que me hablas, pero jamás e insinuado nada semejante. Sin embargo, el hecho de que me lo tengas que decir, tal vez signifique que tu mismo tienes tus dudas.

-¡De que estás hablando!- Lo sabía, no podía confiar en ella, también me tomaba por loco. Estoy marcado de por vida. La ira recorría mi cuerpo- ¿Cómo iba a tener dudas? ¿Crees que yo habría matado a mis propios padres? ¿No crees que lo recordaría?

-Tal vez tu no…-en ese momento, intuí como iba a continuar Samantha su frase, y no me gustó- pero yo si lo recuerdo.

 

Su risa rompió el repentino silencio. Una risa que parecía indicar que se sentía alegre, contenta de encontrar al fin algo que llevaba demasiado perdido. Y mientras, dentro de mí, la ira seguía creciendo.

 

4/7

 

 

 
pues.....pelicules, no?

Christian Garcia Castells

Occupation
Location
Interests
Una vez resistí el aliento de 5 semidragones negros simultaneos i luego me cargué a su padre. WhAJAJaJAJ!
Photo 1 of 11